Sueños Lúcidos de una triste línea plana - Omar St. Esteban




En este espacio pareciera que hay sólo dos tipos de opciones o eres un objeto que ocupa un vacío o eres un espacio ocupado.

Aquella sentencia había acompañado a una pobre línea plana durante toda su delgada vida, desde que era un minúsculo punto cualquiera.

Su vida comenzó, ni más ni menos, como un escupitajo de un vacío que algunos veían blanco y otros a su vez lo encontraban de un terrible negro. Como todo buen punto hecho raya, ahora no recordaba ni su nacimiento, ni de dónde había venido, ni siquiera cómo terminó siendo una deprimida línea de tantas; tal vez, se hubiera animado un poco, si alguien le hubiera notificado que su creación estaba más allá de todo comienzo y de todo fin.

Lo único que recordaba era como siendo un pequeño puntito, al encontrarse solo en medio de aquella abrumadora existencia, lo vinieron agobiar miles de preguntas de golpe y porrazo, con una violencia que lo  aplastó, hasta que terminó siendo otra línea más.

Si bien no era la única de su especie, puesto que arriba, abajo, a un lado y al otro, lo único que había eran más líneas como ella. Algunas tenían un grosor inmenso y otras parecieran ser más delgadas.

Las líneas o rayas, dependiendo la Biblia, enciclopedia o libro sagrado que consultes, raramente hablaban entre ellas; estaban siempre  agobiadas recordando la razón que las aplastó tanto y al mismo tiempo, todas ellas ansiaban  el momento en que acabara su sufrimiento; lo que al final del día terminaba por aplastarlas aún más.

Nuestra triste raya plana, trató de conversar con la mayoría de las demás líneas, la verdad, es que la mayor parte de las veces, sólo la agobiaban más con su intrincados pesares así que dejó de hacerlo.  Un día, una raya pareció apiadarse de nuestra angustiada protagonista y le comentó que tuviera cuidado de la gravedad de sus problemas; la gravedad puede ser la peor enemiga de una dramática línea plana, es tanta la presión que simplemente  terminará por desaparecer.

La famélica línea plana tuvo un terror absoluto por aquella revelación, tanto que al observarse y darse un pequeño pellizco, vio cómo ahora sólo tenía la mitad de la dimensión que ocupaba hacía tan sólo unos momentos.

Melodramática, pensando que sería su último tiempo de vida, la línea se dio cuenta de lo absurda de su existencia, se olvidó de su atormentado pesado pasado y de su inalcanzable pero a su vez latente, triste e infinito futuro, y por una vez en su plana vida, mandó todo a volar y  durmió plácidamente. En aquel sueño aquella línea interminable se convirtió en formas de dimensiones impresionantes, pero para su gran sorpresa al despertar  ya no era una línea plana, sino un increíble milagro de varios colores.

Las demás líneas se apartaron inmediatamente; y las más débiles, del peligro que sintieron en ese mismo momento se esfumaron, mientras aquellas cuya gravedad todavía no era tanta, se sintieron tan amenazadas por aquella rareza, que trataron de aniquilar aquel extraño objeto de inmediato.

Empezaron por arrinconar al nuevo habitante y le amenazaron entre todas de hacer una cuadrícula y encerrarlo de por vida, ¿cómo se atrevía  a ser…..?

 Un poco más llenas de curiosidad le preguntaron: y ¿tú qué eres?

La delgada línea plana transmutada respondió: pues que no ven, soy un caos, soy un desorden de ideas, soy…. escuchen bien, soy un GARABATO DE POSIBILIDADES.

 La mitad de las rayas al oír aquella aseveración desaparecieron en ese instante.

El revuelo fue tal que todas las rayas foráneas se dieron cita para ver aquel espectáculo; muchas de ellas trataron de convencer a la línea plana de dejar de ser  un garabato. Pero la delgada línea les respondió: ¿Por qué mejor ustedes dejan de ser rayas y se convierten en lo que ustedes quieran?

El pesado agobio que provocó aquella respuesta esfumó a casi media población de rayas. Pero las que sobrevivieron comenzaron a reflexionar sobre su vida como puntos y rayas; y empezaron a imaginar  en llenar el infinito espacio de espectaculares  y extravagantes posibilidades.

La más delgada línea de todas se convirtió en un pez fluorescente, otra de ellas en un cometa; de repente aquellas rayas se asumieron como increíbles garabatos de belleza majestuosa. Al final el punto hecho garabato que lo había comenzado todo les dijo unas palabras, antes de salir volando como un pájaro origami: Simplemente eviten la gravedad con mucho caos y asúmanse  de la forma que ustedes quieran.

Muchas rayas siguieron los pasos y se dice que algunas de ellas se convirtieron en mundos extraordinarios. Otras dicen que todo este es un mito y que solo son sueños lúcidos de una triste línea plana, que toda raya tiene que evitar so pena de muerte.






 

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